6 Cosas para hacer la primera noche en tu nueva casa

Acabas de mudarte a tu nuevo hogar. La mayor parte del estrés de la mudanza ha terminado. Pero surge una gran pregunta: ¿y ahora qué?

Es posible que te hayas instalado ya en tu nuevo hogar, pero eso no significa que la estabilidad vaya a llegar pronto. Tendrás que aclimatarte a tu nuevo vecindario, tus hijos deberán acostumbrarse a su nuevo colegio o instituto, y esto se aplica a prácticamente casi todos los aspectos de tu vida diaria. Aun así, puedes facilitar un poco todo esto si haces estas seis cosas el primer día en tu nuevo hogar.

Desempaca lo que vayas a usar desde el primer día

 

Antes de mudarte, prepara una caja llamada “Cosas del día uno”. Entre tu lista de artículos del primer día puedes poner encontrar ollas/sartenes, platos, ropa básica y cualquier otra cosa que creas que vayas a necesitar.

Pregunta a los vecinos por recomendaciones de restaurantes

 

Con todos tus utensilios de cocina metidos en cajas, es posible que desees probar algo de la cocina local. Salir a comer es una excelente manera de explorar tu nuevo vecindario. O pedir algo de comida para llevar, si estáis cansados.

Si tienes hijos, restablece sus viejas rutinas de inmediato

 

Desempaca tan pronto como puedas sus juguetes, ropa, muebles y todo lo que pueda transmitirles una sensación de familiaridad. También puede ser de mucha ayuda recurrir a un televisor para entretener a los niños cuando no se les puede prestar atención.

Prepara a tu mascota para que se aclimate a tu nuevo hogar

 

La mayoría de los consejos anteriores para niños son aplicables también a las mascotas. ¡Ah! Y establece cuanto antes un lugar para que tu mascota coma y beba que sea similar a su entorno anterior.

Organiza tus cajas de mudanza de manera oportuna

 

Un nuevo hogar es un nuevo comienzo, así que aprovecha esta oportunidad para mantener tu espacio limpio. ¿Quién se ha sentido como en casa en una habitación llena de cajas de mudanza? Con esto no nos referimos a que desempaques todo de una sola sentada, sino a que distribuyas las cajas en función de a qué lugar pertenecen. Las de la cocina a la cocina, las del baño al baño, las del salón al salón, y las de cada uno a sus respectivas habitaciones. Así te será más fácil desempacar luego, y no tienes todo molestando por en medio.

Tómate un descanso

 

¡Moverse es estresante! Es poco probable que desempaques todo en un solo día sin la ayuda de algunos amigos o familiares, así que aunque sólo sea por soportar todas las molestias de la mudanza, mereces un descanso. Tal vez un viaje de un día a un parque de atracciones local con los niños. O puede que simplemente algunas horas en la cama con Netflix. Depende de lo que te haga sentir menos estresado y más energizado cuando termine el descanso y reinicies el desempaque del resto de tus cosas.